miércoles, 18 de febrero de 2015

La reacción danesa tras el atentado

Fuente: telegraph.co.uk

Si soy sincera, cambiar mi mentalidad en lo que respecta a mi propia seguridad personal al venirme a vivir a Humlebaek no me fue difícil. A pesar de tener que caminar todos las noches a lo largo de una carretera pobremente iluminada para llegar a mi casa o tener que atravesar desolados bosques y campos desiertos para ir a trabajar, jamás he sentido que mi integridad se viera en peligro.


Y es que es muy fácil asimilar que en Dinamarca (sobre todo en una ciudad pequeña como en la que vivo) nunca pasa absolutamente nada. Ni lo publicitan por la tele, ni sus habitantes se vanaglorian. Tienen esa suerte, la aprovechan y no la cuestionan. Lo mismo hacemos sus humildes visitantes.


Vivir aquí en los días que Copenhague ha sido testigo de un brutal ataque terrorista que se ha cobrado la vida de dos de sus ciudadanos ha sido como estar dentro de una habitación aislada en la que los sonidos del exterior te llegan de forma amortiguada. Las conversaciones que he tenido con los daneses han sido extrañas, sobre todo por su forma de afrontar la tragedia; tan tranquila y cerebral. No se si es porque aún están en estado de shock o porque forma de su carácter social.


Esa sobriedad se vio trasladada a la marcha homenaje (no manifestación, como me corrigio el hombre que me aloja en su casa y que casualmente conocía al ciudadano asesinado en la sinagoga) en memoria de las victimas. Iluminados por velas y en un silencio interrumpido por canciones y discursos desde un escenario, decenas de miles de daneses salieron a las calles para mostrar apoyo a familiares de los asesinados, comunidades y sociedad en general.


No creo que exista diferencia entre vivir en Copenhague o a 45 minutos en tren. Me hubiera sentido igual de sorprendida y fuera de lugar por a mi parecer, reacción tan contenida.


¿Están los daneses tocados? Probablemente. En muy contadas ocasiones han tenido que ver como la policia patrulla por las calles con armas de gran calibre. De igual manera, no se ve todos los días el planear una conferencia sobre el Islam y la Primavera Árabe (esto paso hace dos días en la ONG con la que colaboro aqui) y tener que ponerse en contacto con ellos para planificar una posible estrategia de seguridad.


¿Saldrán adelante los daneses? Sin ninguna duda. La resiliencia es innata en una sociedad aunque ésta no haya estado expuesta de la misma manera a este tipo de tragedias como otros países. Toca ahora aprender y no dejar que el miedo y los juicios subjetivos nublen el hecho de que se puede vivir en una sociedad multicultural con respeto, tolerancia y por supuesto libertad de expresión.

2 comentarios:

  1. Hola, voy a hacer mi Evs en la misma organización. ¿Mr puedes dar tu correo para preguntar un par de cosas? Saludos

    ResponderEliminar